LA NAVIDAD..CONSUMISMO APURADO Y OBLIGADO..

 

 

 

Recuerdo, que cuando era pequeña, de unos 5 o 6 años, no tenía mucha conciencia de la navidad y sólo veía que en cierto día del año aparecían regalos. Aun viniendo de una mamá y abuelos cristianos, estaba la imagen del viejito pascuero como gran personaje y centro de la celebración y Jesús no apareció en escena hasta cuando fui un poco más grande y entendí a duras penas, que en realidad no era el señor gordo vestido de traje rojo con pelo blanco y barba blanca que lo único que decía era jo jo jo…

No pasó mucho tiempo para enterarme gracias a mi hermano, que el señor de traje rojo solo era un invento y al menos no me deprimí, pero me decepcioné de la gente en general, de mi familia, porque como niña pensé…qué necesidad hay de inventar algo como eso. Si alguien quiere expresar  el amor y el cariño, puede hacerlo cualquier día del año y no por una fecha X donde la gente se desenfrena comprando lo que puede para cumplir con lo que el bombardeo de la tele dice que hay que hacer. 

Por qué inventar un personaje, grotesco para mi gusto, que viene además de tierras gélidas y está rodeado de ayudantes mágicos con poderes fuera de lo natural para fabricar regalos y renos que vuelan para repartirlos en todo el mundo en 24 horas. No sé a quién se le habrá ocurrido, pero es un gran impostor, es una gran mentira que nos invade cada año y la vivimos como si fuera una verdad y la repetimos por generaciones y nos metemos en esta gran rueda veloz que nos demanda que todo tiene que estar ok y cumplir con todos los que están comprometidos en el cuento.  Armar el árbol de pino sintético de color verde o plateado, con los adornos y luces por lo menos dos semanas antes, sondear qué regalos hay que comprar, endeudarse al comprar, pensar en la cena, preparar la cena para la familia o decidir dónde pasar la pascua, porque no es la navidad, se habla de pascua por el viejo pascuero, y esperar la noche buena para abrir los regalos que con tanto esmero se compraron.

Te das cuenta que vivimos una mentira y un gran egoísmo, porque decimos que es amor lo que nos mueve, pero en realidad es quedar bien con el otro que espera que tú respondas a una demanda. Y ahí tenemos a los padres volviéndose monos por complacer los caprichos de sus hijos  y endeudándose a 10 meses o más para pagar diferido en marzo del siguiente año, todo por alegrarles la vida un rato y así volver a una próxima fecha para volver a celebrar lo mismo y con la misma motivación.

Hace varios años atrás, cuando mi mamá aún estaba con nosotros nos ocurrió que en esto de ir donde la abuela y cenar juntos y hacernos algunos regalos, mi abuela como muchas señoras dueñas de casa, se comenzó a desesperar porque estábamos todos alegres riéndonos y para ella fue más importante quién iba a lavar la loza a disfrutar del momento en familia, ya que estaban mis abuelos maternos, mis tías, mis papás, mis hermanos y yo. Cuando ella intervino por el asunto de “ya poh, hay que lavar la loza”….eso detonó en que mi papá se molestara y fuera suficiente para no querer volver a pasar otra navidad en la misma onda. Nosotros queríamos disfrutar como familia, queríamos estar juntos más allá de lo demás, así fueran regalos o cualquier cosa material, estábamos riéndonos y disfrutando del cariño de cada uno. Finalmente, fue la última navidad que pasamos en casa de mis abuelos. Las siguientes navidades fueron cada uno en su casa y si alguien quería visitar al otro lo haría después de la cena o al día siguiente. Creo que mi abuela supo el costo de sus palabras, no saber estar en paz y disfrutar de la gente que te rodea y te quiere.

Lo conversamos en familia y decidimos que no volveríamos a pasar una navidad igual y que lo más importante sería estar juntos y ese sería el mejor regalo. Si alguien podía hacer algo por otro, entonces lo haríamos, pero no sería una obligación ni haríamos nada por cumplir, porque eso no es amor.

Rectificamos el sentido de la navidad, porque la mentira es la pascua, al menos como el común de la gente la conoce, porque la verdadera pascua es la muerte y resurrección de Cristo. Entonces la navidad cobró o recuperó el verdadero sentido, celebrar la vida de Jesús porque vino a eso, a nacer y a morir por toda la humanidad para recuperar el derecho de ser hijos de Dios el Padre. Así que nuestra motivación cambió y comenzamos a darnos nosotros y usar lo que teníamos a la mano para disfrutar juntos. No siempre había para hacer algo rico, pero no sufrimos por eso, sólo lo disfrutábamos y cuando ya crecimos y maduramos que los regalos no venían del pascuero mentiroso y publicista, sino que, del esfuerzo de cada uno, para hacer algo especial por ese que amamos. Partimos por la casa primero y luego los demás.

De esto han pasado más de 30 años y la carrera por el ajetreo de las comprar de navidad o la pascua sigue de igual modo y más desenfrenado. Es la normalidad que a un niño le tengas que regalar algo, porque “cómo no le vamos a dar algo al niño” nosotros mismos hacemos que los hijos entren en el mismo sistema de exigencia y entonces decir que no se puede, no se puede….

En los trabajos es una obligación jugar al amigo secreto y no puedes decir que no porque eres el grinch malo, que es anti navidad jajajajaj. Y te ponen la cuota de dos mil pesos como mínimo y tienes que hacerlo para no quedar mal.

Yo me pregunto, cuánto de lo que hacemos en verdad está basado en el amor y el verdadero deseo de amar y hacer algo importante para otra persona. Si lo haces con tu familia, bien por eso, pero hay más personas a tu alrededor…. Cuánto hace que le dices a tus hijos que los amas? Hace cuánto que tu esposa no recibe un te amo verdadero, tus tíos o tus primos o tus amigos si es que los tienes. O en verdad hacer algo especial por otro que esté más solo o que ese día estará más sensible porque su familia tiene otros planes. O por una amiga o por alguien que sí es importante en tu vida.

Yo siempre digo y trato de mantenerlo en el tiempo, para regalar no necesitas una fecha especial y es mejor darse. Algo que puedes hacer con tus manos, con lo que tienes, una visita especial, por ejemplo o algo sorpresa que el otro no espera, en fin. ¿Lo que regalas es para salir del paso o realmente pensaste en esa persona por lo que es o por lo que significa para ti? Es una obligación o es para que no te digan nada…. ¿Cuánto de lo que hacemos lleva un sentimiento puro por quien recibe lo que das?

Personalmente tengo muchos regalos que van quedando apilados porque son por cumplir, distinto es con aquellos que vienen de personas que sé que me aman y pusieron su amor en eso…no importa si lo compraron o lo hicieron con sus manos. El amor se nota.

Te invito en este tiempo de recordar a Jesús nuestro salvador, si es que es el tuyo también  o bien si no lo es, poder cambiar lo que el comercio nos ha influenciado, para darnos por otros….mira a tu alrededor y ve quién de los que te rodean necesitan algo especial de ti y te puedas dar tú y por ese darte tú puedas hacer eso especial que el otro necesita. Un llamado por teléfono, una visita, un presente, buscar algo que tú sabes que le gusta, una tarjeta que diga algo destacable de esa persona, o simplemente agradecer el cariño y la amistad. Invitar si puedes a tu casa a alguien de tu familia que necesite estar acompañado o en tu trabajo agradecerles el compañerismo….hay tanto que podemos hacer sin caer en este corre corre y tener que gastar tanto, no es necesario.

Jesús se dio a sí mismo sin reservas. Simplemente se dio. Se extendió, no se puso límites. Seguro que él disfrutaba mucho comer con sus amigos y con su familia. Disfrutaba de la compañía de sus cercanos y daba lo que tenía, tanto así que dio su vida por amor, pero no estoy diciendo esto para que llores o sientas pena, sino para que por un rato te salgas de este sistema y libremente pienses a quién le puedes dar algo tuyo, por quién podrías hacer algo especial. Podrías ayudar a alguien que lo necesite, hacer un favor. No sé….quiero dejarte pensando, pues podemos dar y aún ser egoístas en ese dar, porque la motivación es equivocada, porque podemos dar lo que nos sobra sin una pizca de amor verdadero….

La vida se pasa muy rápido y nos perdemos momentos e instancias maravillosas por no detenernos y pensar que es más importante dar que recibir, que darnos es más que dar. Darnos lleva implícito un esfuerzo adicional y hay que ponerle corazón a eso. ¿Quieres que la gente que te rodea te recuerde con cariño? ¿Quieres dejar huellas en aquellos que pasan por tu vida? Entonces date. Vacíate y eso traerá mucha felicidad. Cuando te das tú mismo por otros, te sentirás muy grato y complacido de verdad. Hay una satisfacción que Dios pone en el corazón cuando haces algo especial por otro, sólo por hacerle bien.

No malcríes a tus hijos haciéndolos consumistas y demandantes, enséñales el verdadero sentido de la navidad y el darse. Tú como padre y madre siempre te estás dando por tus hijos y por los que dependen de ti, entonces aleja la mentira de la pascua del viejo gordo grotesco y barbudo con traje de nieve y deja que salga el verdadero sentido que es el amor, porque la navidad eso es, el amor vino al mundo y se hizo carne, Cristo habitando entre nosotros, que derramó su sangre de color rojo para darnos vida verdadera y esa es la verdad.

Deseo para ti que esa felicidad en esta navidad te abrace y te haga descansar y disfrutes de tu familia como sea que es. Sólo ama, te recordarán por eso. Si estás solo, Jesús estará contigo porque así lo prometió. Él no miente, así que puedes tomarle la mano y caminar con él y disfrutar de la vida con él.

Un gran abrazo y bendiciones para ti.

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