COQUIMBO: UN CAMBIO EN NUESTRO CORAZON...

 

Coquimbo es una ciudad-puerto y por otro lado comuna-balneario, Región de Coquimbo, Chile. Limita al oeste con el océano Pacífico, al norte con la comuna de La Serena, al este con la comuna de Andacollo, y al sur con la comuna de Ovalle. Población: 106.492 (2014) Organización de las Naciones Unidas.

Origen etimológico: El origen del término "Coquimbo" ha sido discutido durante muchos años. Algunos señalan que proviene de un desconocido idioma nativo y significaría "lugar de aguas tranquilas" y que al ser incorporado por las indígenas que habitaban en las cercanías de sus costas (changos y diaguitas) habría dado origen a la palabra "Coquimbo". Sin embargo esta conjetura carece de fundamentos históricos. La teoría más sólida señala que proviene del quechua "Qulqi Tampu"1 (Qulquimpu o Coquimpu)2 3 (Tambo o posada de Plata), posteriormente corrompido en la palabra "Coquimbo", nombre con que se denominaba la parte baja del valle del Elqui desde la conquista incaica, y según cronistas españoles, era el lugar donde residía el gobernador representante de ese imperio (Anien). Debido a su importancia política y logística se extendió el nombre para denominar la bahía, La Serena y la región desde épocas coloniales, para recaer finalmente a mediados del siglo XIX en el puerto de la bahía de Coquimbo

Como puerto, es muy pintoresca su geografía llena de cerros y colores, son las casas construidas sobre las rocas, que dan vida a un puerto que manifiesta pobreza y necesidades. La vida en el puerto es sacrificada, cuesta ganarse la vida y lo que más deja es el dinero del turista en las fechas de feriados o celebraciones masivas.

El escudo del equipo de fútbol de Coquimbo Unido, exhibe la cara de un pirata fiero, de aquellos que cruzaban el Estrecho de Magallanes y, según dicen, vinieron a enterrar en las playas de Coquimbo sus tesoros. Sea o no cierto, esta ciudad se siente muy a gusto guardando en su espíritu el ánimo aventurero y de juerga de estos hombres de mar con pata de palo y espada en mano. De hecho es parte de las historias que guarda la ciudad y que son infaltables en la información turística. Es parte de su cultura popular

 

Casi formando un solo destino con la ciudad de La Serena, Coquimbo recibe gran cantidad de turistas atraídos por sus extensas y estupendas playas, como La Herradura, la más famosa de todas. Esta ciudad te servirá de punto de partida para exploraciones por la costa para visitar el Fuerte de Coquimbo, o hacia el interior y los valles. Y si vienes en septiembre, podrás asistir a una de las más grandes fiestas en que se celebra la independencia de Chile: La Pampilla. Es la fiesta típica de Coquimbo y sumamente popular, que puede durar entre cuatro días y una semana, dependiendo de lo que dicte el calendario de feriados hacia el 18 de septiembre. Se celebra en una explanada en el sector sur-oeste de la península de Coquimbo y se llena de gente festejando. Muchas personas llegan hasta allá para instalarse en carpas. Las mejores playas de Coquimbo donde se permite hacer camping son Las Mostazas, Morrillos y Bahía Guanaqueros. Justo entrando desde el sur, aparece la enorme Cruz del Tercer Milenio, y Otro, es la mezquita y centro cultural Mohammed VI, inaugurado el 2007 y construido gracias al trabajo de constructores y artesanos marroquíes. Se destaca el Barrio Inglés, se llama así por la dominación inglesa y francesa, que estableció un estilo de época con familias adineradas y esclavos, gente de servicio y trabajos pesados, que en el año 30 tuvo su apogeo gracias a la exportación de cobre y salitre. Aun se puede ver en el barrio personajes de la época en los balcones como guardianes, recordándole a la gente que la influencia aún perdura. Como muchas ciudades de nuestro país, la construcción ha sido bajo un diseño masónico inglés con sus símbolos tan característicos. También se concentran actividades culturales, tocatas y activa vida nocturna en pleno centro del barrio portuario. Así también la Serena, muestra en todo su parque central la dominación de estatuas de estilo griego, influyendo con el pensamiento a través de la universidad y la sensualidad. Muy cerca en la playa está el casino, atracción para los turistas y de la misma manera, esta ciudad también fue asentamiento de diaguitas y de otras culturas originarias antecesoras, como la llamada Las Ánimas, que habitó aquí mismo entre los años 900 y 1200 d.C., y cuyos restos fueron encontrados donde ahora está el museo Domo, en plena Plaza Gabriela Mistral de la ciudad. Lugares destacados de La Serena y Coquimbo: La Serena, parque Nacional Fray Jorge, Pichidangui, Tongoy, Valle del Elqui, Valle del Limarí.

Gran parte de la atención de la tragedia en el Norte Chico se centra en el borde costero de Coquimbo, pero al sur de la región, muchas familias perdieron sus casas, en lo que ellos llaman un terremoto invisible, porque dejó muchas fachadas intactas que esconden serios daños en viviendas de adobe, que deberán ser demolidas. Por eso ha sido necesario, que las personas que se están encargando de eso a través del gobierno, están haciendo los catastros casa por casa de manera individual, porque la gente ha manifestado el daño que significa perder su vivienda, que en la mayoría  de los casos han quedado como herencia de los padres.

Suena incomprensible que seamos tan sísmicos, aunque esta realidad cada vez se acepta con más normalidad y es que 3 terremotos en 5 años es de película!. No puedo dejar de decir que para la magnitud de los terremotos que han azotado nuestro país, incluyendo el de 1985, la destrucción ha sido menor…no es la proporción de pérdidas materiales y de vidas para la magnitud de los movimientos telúricos. Sé que Dios en su gran misericordia ha sostenido y guardado nuestras casas, nuestras vidas y familias.

Por razones familiares, tuve que ir este fin de semana a Coquimbo, ya que mi sobrino mayor contraía matrimonio, entonces llegando allí, pude ver con mis propios ojos lo que el terremoto y tsunami dejó a la vista. El borde costero fue arrasado y se perdió mucha playa, el mar avanzó muchos metros hacia arriba, dejando en el olvido los puestos de artesanía y la arena donde los turistas y bañistas se posan para tomar sol sobre sus toallas. La caleta desapareció con sus botes, sólo se ve escombros y las máquinas retroexcavadoras, y palas mecánicas. En la Serena, queda el vestigio de la subida del mar hasta el fuerte y la calle principal. Se está limpiando rápidamente la zona cero, que está vigilada y cerrada por carabineros.

Una vez más queda en evidencia la ayuda tardía, la tozudez del chileno y el orgullo que domina nuestra nación, que a veces se confunde con esa fortaleza de salir adelante a pesar de todo lo que nos pase. Se puede conmover el cielo y la tierra, y de todo eso con sus consecuencias nos vamos a parar. ¿Por qué la gente insiste en reconstruir en el borde costero si fue arrasado por el tren de olas? ¿Por qué no idear otra manera el continuar con la vida? ¿Quién dice que no venga otro movimiento que afecte las costas de Chile? ¿Por qué no aprovechar para arreglar la manera en que se han hecho las cosas y anticiparse a un posible movimiento fuerte? ¿Por qué la autoridad de turno sigue aceptando que se edifique en zonas no aptas, que da inseguridad a los dueños de los locales de comida, restaurantes, negocios, puestos de pescado y artesanías varias? Acaso ¿No es hora de que algunas cosas cambien? No sólo es cuestión de geografía, sino de manera de pensar…, lo peor es obstinarse en una idea que carece de sabiduría, tal vez este sea el mal fundamento que como chilenos nos hace ir contra la corriente, cuando debiéramos aprender de nuestros errores y exigir que las autoridades de turno hagan bien las cosas, porque también ha sido una constante el ver cómo se hace la vista gorda para permitir construcciones que carecen de aprobación y donde los lugares destinados para ese uso tampoco es apto. Recordemos los incendios en Valparaíso, la gente vuelve  construir en los lugares afectados. Parece ser que la gente se aferra a lo único que conoce y le da algo de seguridad porque le pertenece. Es mejor eso ¿antes de asegurar la vida?…es una falsa seguridad.

Creo absolutamente que Dios está conmoviendo no sólo la tierra, sino que está sacando las estructuras falsas y la injusticia que simplemente nos separan de él, Dios nos está lavando como nación, el temporal que hubo, más la lluvia, pues el corazón de Chile está herido, no solo por las catástrofes que hemos sufrido y de las que nos hemos tenido que reponer, sino que el orgullo, la altivez, la arrogancia han sido nuestra caída. No puedo omitir que la biblia dice en Proverbios 16:18  Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu. Dios está tratando con nuestro corazón y con esa tendencia a ser tan independientes de él, que creemos incluso, que podemos vivir y legislar sabiamente sin su consejo y más aún sin sufrir las consecuencias, pero ¡error!, ¡no es así!, el confiar en nuestra propia sabiduría y no estimar sus leyes, nos han pasado la cuenta y lo seguirá haciendo. Lo que ha estado ocurriendo, no es otra cosa que Dios queriendo llamar nuestra atención para humillarnos, pues somos tan rápidos para querer controlar todo y lo que no podemos controlar se nos escapa de las manos y nos asusta. Dios no es un destructor, es un padre corrigiendo a su hijo rebelde, porque nos ama profundamente. Cuando comprendamos que nuestro corazón ha sido nuestro gran problema y decidamos humillarnos, entonces el abrazo del padre se dejará sentir y vendrá sanidad para nuestra tierra. La biblia también dice en Lamentaciones 3:22-23: “por la bondad de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayó su bondad. Grandes son cada mañana, grande es su fidelidad”.

Jeremías 15:19  Por tanto, así dijo Jehová: Si dejas tus pensamientos y tomas los míos, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca.

Salmos 20:7  Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;  Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.

Estamos justo en el tiempo de cambiar para bien, de dejarnos tratar, porque la luz de la justicia en todas sus formas debe brillar en la ciudad. No por nada es una línea de entrada y salida hacia las naciones, recibiendo y dando influencia. El faro que guía, la luz que muestra el camino, que dirige cuando no se puede ver…esa luz debe ser la justicia escondida, para que del corazón salga un buen tesoro. Porque la luz no se puede esconder. Para que ya no haya oscuridad ni piratas guardando las riquezas, para que la esclavitud no sea más la forma en que las riquezas y la abundancia se crea, para que este puerto sea de oportunidades y no de dolores. Para que la bondad que caracteriza a nuestra nación prime por sobre el egoísmo.

Hago esta oración declarando que por causa de la justicia la ciudad florece y que la luz que es la justicia alumbra a todo el que la mire. Así como está en alto el faro, así es visible su bondad. Que las oportunidades de trabajo y de formar empresas crecen y no es menguada por el paso del agua, sino que las aguas purifican las motivaciones y alejan el egoísmo y la dominación sobre otros. La gente justa comienza a ser visible y  salen a la superficie las riquezas escondidas, éstas se muestran y son encontradas por la gente que ha puesto su confianza en Dios. La tristeza es cambiada por buenas noticias y tus visitantes se alegrarán por tu restauración. Te verán florecer y la gente comerá de tus frutos en todo tiempo. Será visible tu hermosura y te alabarán los que oigan de ti. Te olvidarás de tu tristeza y de tu abandono. Serás adornada con piedras preciosas y tu brillo se verá de lejos. Aunque te han llamado pequeña, tú eres grande a los ojos de tu hacedor Dios, por lo cual cumplirás tu propósito Coquimbo, para lo que fuiste hecha. Sembrarán sobre ti y habrá abundancia. Vivirás sin opresión ni violencia. Tu nombre es ciudad de reyes.

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