REFLEXION: LA IMPORTANCIA DEL MATRIMONIO...Y LO VITAL QUE ES PARA LOS HIJOS.

 

El matrimonio es un diseño creado por Dios, y para entender mejor los planes de Dios con los hombres, es fundamental comprender que es el matrimonio para Él.

En el principio, Dios pone al hombre a gobernar sobre todo lo que había sido creado, y es precisamente ahí en donde vemos por primera vez la manifestación del matrimonio, el cual posee como esencia que quienes se unen en matrimonio llegan a ser UNA MISMA PERSONA. (Génesis 2: 23-24)

Es tan fundamental esto, llegar a ser UNA MISMA PERSONA. Dios mismo se presenta a los hombres como esposo, buscando tener una relación íntima con nosotros, para que así pudiésemos ser como ÉL es, al fundirnos con Su sustancia en una relación eterna de Amores Perfectos.

Leamos el siguiente texto extraído de las escrituras eternas. Jeremías 31: 32b “porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui Yo un esposo para ellos, dice Jehová”.

 

Como puede leer, Dios está buscando fundirse en matrimonio con quienes habitan la tierra, porque esta es la única forma de que en la tierra sea como en el Cielo. Los grandes problemas sociales que tenemos se originan en que existe gran cantidad de personas habitando la tierra que no se han unido a Dios, pueden haber muchos que le han buscado en religiones, pero ninguna religión podrá jamás conducir a un verdadero matrimonio con Dios.

Es esta misma falta de unión íntima de los hombres con Dios la que ha producido que en las distintas naciones se valore cada vez menos el matrimonio, lo cual atenta directamente en contra de las generaciones venideras, ya que la única matriz para engendrar, dar a luz y formar hijos en pureza, es el diseño matrimonial creado  y establecido por Dios en el principio.

Dios crea el primer matrimonio de la tierra a Su imagen y semejanza. Esto les permitiría tener una profunda intimidad con Él, recibiendo en esa intimidad la sustancia de Dios, y ésta sería la clave para poder poblar la tierra de hijos hechos a imagen y semejanza de Dios.

Las diferentes culturas y naciones que existen hoy en la tierra son el resultado de la imagen y semejanza que cada generación que ha pasado por la tierra ha tenido.

 

Es de suma importancia entender que cada generación va imprimiendo y aumentando la imagen y semejanza que posee, al momento de engendrar la generación venidera. Es por esto que la tierra necesita con urgencia personas unidas en matrimonio con Dios, para así engendrar hijos que posean la imagen y semejanza de Dios. El resultado de que esto vaya en aumento con el pasar de las generaciones será que la cultura del Cielo llene toda la tierra.

Leamos un texto bíblico muy clarificador respecto de la vital importancia de la imagen y semejanza que tienen los padres al momento de engendrar sus hijos.  Génesis 5: 3 “Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.”

Como puede ver, la imagen y semejanza que los padres poseen “se imprime” en los hijos que engendran, y esta “impresión” de los padres en sus hijos determinará poderosamente su desarrollo como personas. Esta “impresión” de los padres en los hijos es el ADN espiritual que nutrirá, desarrollará y dará forma a quienes ellos serán como personas en su paso por la tierra.

Es por esto que en Cristo se nos ofrece recuperar la imagen y semejanza del origen, esa imagen y semejanza no adulterada, ya que sólo de esta manera podremos desarrollarnos como personas desde un ADN espiritual puro, no adulterado por el pecado. Veamos lo que nos revela el apóstol Juan, hablándonos acerca de Cristo.  Juan 1: 12-13  “Mas a todos los que Le recibieron, a los que creen en Su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”

 

Como puede claramente leer, recibir a Cristo tiene como propósito ser engendrados en Dios para nacer de nuevo como un ser puro y no adulterado, un hijo de Dios, totalmente lavado del pecado y las nefastas deformidades que produjo en el hombre. Esto jamás será posible en una religión, sino sólo a través de una relación matrimonial con Dios en el espíritu de una persona.  Le invito a leer otra escritura bíblica que nos enseña algo maravilloso.  1ª Corintios 6: 17 “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con Él”

Lo que acabamos de leer es MUY TREMENDO. Este texto habla literalmente de entrar en matrimonio con Dios, para así ser UNO con Él. Aquí se cumple la esencia misma del matrimonio, llegar a ser UNA MISMA PERSONA. Esta es una proposición de Amor Perfecto que nadie tendría que rechazar.

En los días que estamos viviendo, se han soltado corrientes de pensamiento que postulan la existencia de distintos tipos de matrimonio, pudiendo unirse bajo este contrato hombres con hombres, mujeres con mujeres, incluso personas mayores de edad con pequeños menores de edad, lo cual es totalmente abominable y se encuentra eternamente apartado del diseño de Dios. Este comportamiento de los hombres está atentando directamente en contra de un desarrollo puro de las generaciones venideras. Lo que esto está “imprimiendo” en los niños de esta generación puede ser terrible.

 

Pienso que es por esto que Dios sólo permite que los hijos puedan ser engendrados entre un hombre y una mujer, de lo contrario sería inimaginable la “impresión” que portaría alguien engendrado fuera de ese diseño. También es mi parecer que los altos índices de esterilidad que vemos en estos días se deben (entre otros factores fuertes) a la insistencia de la humanidad en vivir en pareja fuera del diseño original que Dios estableció. Dios está evitando que esto sea “impreso” en los niños que Él envía a la tierra.

Todo matrimonio llevado a cabo conforme al diseño de Dios habita en la bendición del Padre Eterno, esa bendición es que Cristo mismo esté en medio de las dos personas que contraen matrimonio, llegando así a fundirse el uno con el otro EN CRISTO. El resultado es que ambos son uno en Cristo, y Cristo es uno con ellos, los cual los hace indivisibles.

Además, gozarán la bendición de poder engendrar hijos que posean la imagen y semejanza de Dios, ya que los padres son UNO con Dios, y esto hará que “impriman” el ADN de Dios en los hijos que tengan.

Por otra parte, todo matrimonio que se lleva a cabo fuera de los pensamientos de Dios, no poseerá Su bendición, lo cual ha conducido a que muchos habitantes de la tierra hayan tenido una imagen y semejanza conforme al pecado y la naturaleza caída del hombre.

Cada hijo que es traído a la tierra es una maravillosa oportunidad de que el Cielo se manifieste en la tierra, y esto es urgente que lo entendamos todos los hombres, a quienes desde el principio se nos dio la instrucción de llenar la tierra de hijos hechos a imagen y semejanza de Dios.

 

¿Qué podemos hacer entonces frente a esta eterna verdad?

Entregarnos en santo matrimonio a Dios, entrar en Su pacto eterno para casarnos con Él, y así llegar a  ser UNO con Él.

En Cristo TODOS tienen la oportunidad de nacer de nuevo y ser hechos hijos de Dios. El pecado perdió su potestad sobre el hombre cuando Cristo dio Su sangre, Su ADN totalmente puro y no adulterado siendo derramado hasta la última gota, para que todo aquél que en Él crea volviese a ser puro.

Cristo, el Unigénito Hijo de Dios (el único Hijo con los genes de Dios) volviéndose el primogénito de muchos. En la cruz Cristo estaba regalando Su genética santa volviéndose el primero (primogénito) de muchos hijos con los genes de Dios.

Una ola de pureza está viniendo sobre la tierra, son los hijos de Dios que están siendo engendrados en pureza, son los hijos del Padre de las Luces, alumbrando con la cultura del Cielo una tierra que parecía estar sumida en oscuridad, pero que está viendo gran Luz resplandecer.

Ellos traen consigo una poderosa esperanza, porque la Luz siempre resplandece en la oscuridad, y las tinieblas no pueden prevalecer contra ella.

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