SOLEDAD CRÓNICA: LA INCONSCIENCIA DE ESTAR ACOMPAÑADO

25/06/2014

Por Felipe Pérez - Psicología Universidad Mayor

 

¿Has sentido alguna vez cuando la soledad invade tu alma al punto de convencerte de que estás solo? Es como si fuese la voz de un silencio neblinoso que te separa de los demás al punto de desconectarte de ellos. Es como si tu consciencia dejara de estar afuera con un otro, y estuviera enfocada en el temor inminente de no ser aceptado por este. El silencio de tu voz se hace audible dentro de tu mente, mientras te convences a ti mismo, que lo que digas no será escuchado por otros.

 

¿Te imaginas cómo sería tener esta sensación de soledad en cada momento de tu vida, cada año, cada mes, cada semana, cada día, cada hora, cada minuto? Un profundo sentimiento de soledad que pareciera convencerte de que “realmente” estás solo.

 

La Soledad

Según la RAE, soledad es una “carencia voluntaria o involuntaria de compañía”. Qué curioso que la soledad no sea un objeto en sí mismo, sino que es la explicación de una carencia de la compañía de otro. Una carencia es tal, en tanto yo creo que carezco de ello. Y si creo que necesito una compañía, es porque creo que no está. Pero ¿qué es lo que no está? ¿Lo que para mí es compañía o lo que es compañía en sí? Puedo estar rodeado de un montón de amigos y familiares y sentirme sólo, es posible, ¿cómo es que estando acompañado siento soledad? En ese sentido, cuando necesito compañía no es una compañía en sí, sino la interpretación personal que atribuyo a la palabra compañía. Para algunos, estar acompañado significa tener una conversación superficial con un desconocido en el aeropuerto mientras se espera el vuelo a realizar, como para otros puede ser tener una relación “uña y mugre” en el que no hay momento de desapego entre una persona y otra, y cada uno es confidente del otro. La palabra compañía está sujeta a la interpretación de la persona. Por tanto soledad, es la necesidad de lo que yo entiendo por compañía.

 

La sensación de estar sólo crónicamente

En la Psicología hay un término muy utilizado para explicar esta sensación de continua soledad. Es la llamada “Soledad Crónica”. Esta categoría es atribuida a personas que mayoritariamente tienen dificultades para establecer relaciones sociales, que subjetivamente se viven como gente solitaria y que sienten angustia y desagrado respecto de ésta. Para algunos, se podría presentar en el período de lo que algunos llaman adolescencia, y la adultez. Estas personas por lo general creen que nunca dejarán de sentirse solas.

 

En el ámbito social, el individuo con “soledad crónica” tiene dificultad para establecer relaciones interpersonales, lo que está directamente relacionado con la poca atención que el individuo mismo coloca en las interacciones interpersonales que tiene a su alrededor, ya que se centra más en sí mismo, como mencioné en unos párrafos atrás. Entonces, no se trata de que se tengan o no habilidades sociales, sino de cuán interesado y atento estoy en involucrarme interpersonalmente con otros.

 

Entonces la soledad está directamente ligada al interés, motivación, expectativas que tengo al momento de relacionarme con las personas. Tiene que ver con cuán capaz me siento de poder establecer relaciones sociales, con cuán dispuesto estoy a hablar temas de profundidad con otro, dejando de lado el temor a sentirme expuesto, porque podría ser rechazado. La soledad crónica es la creencia de que no seré escuchado, ni aceptado, ni acompañado, sino rechazado, aislado, y más. Es una simple ilusión que condiciona las emociones de las personas condenándolas a sentirse como incapaces de establecer relaciones sociales, sentenciándolas a encerrarse ensimismadas en el temor a lo externo.

 

¿Qué es de la compañía?

A diferencia de que la soledad existe únicamente dentro de la persona y de su falsa creencia de no estar acompañada, la compañía siempre está presente.  Es mentira que no tienes una familia, un amigo, un conocido, un compañero de trabajo, a Dios. Lo que sí puede ser una falsa creencia es el sentimiento de insatisfacción que sientes respecto de dicha compañía, y ese sentimiento de insatisfacción es el que determina tu nivel de soledad.  La insatisfacción de no estar acompañado, por un lado puede ser porque realmente no estés acompañado por alguien, pero la mayor parte de dicha insatisfacción se debe a que crees que la compañía que tienes no cumple con tus ideales para sentirse satisfecho con tu compañía.

 

Entonces la sensación de soledad tiene que ver porque no has encontrado a alguien que pueda que satisfaga tus ideales de compañía. Mientras más idealizas la compañía de una persona, más difícil se te hará NO SENTIRTE SOLO O SOLA.  La soledad está sujeta a la idealización que haces de alguien.

 

El amor no idealiza

Hay una frase que me marcó mucho y es útil tanto para un creyente como un no creyente. “El Amor todo lo espera”. El esperarlo todo, implica que estar dispuesto amar independiente de las distintas aversiones de la vida. Cuando esperas algo de alguien, sólo esperas ese algo de ella. Y si no te lo da no cumplirá con tus requisitos idealizados de aceptación. Pero si esperas todo de esa persona, desde lo más vil a lo más hermoso, tu amor por ella no se desvanecerá, porque lo esperará todo de ella. El esperar todo de alguien debilita la falsa creencia de la soledad crónica. 

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